





Va en partes.
8.30 salimos de la Terminal del sol (mza) rumbo a Viña del mar. Como de costumbre la Cecy tenia que llegar tarde, cuando tendría que haber estado a las 8.15 am llegó a las y 33.
Hermosos paisajes de caracoles, ríos e imponentes montañas nos acompañaron hasta Chile. En la aduana nos demoraron un lindo rato a demás del que nosotros, Lucho y yo, le hicimos perder a nuestros compañeros de viaje: por sacarnos una foto nos alejamos de la aduana y vino el chofer a buscarnos “solo faltan uds dos, apurence” jajaja.
Ya en la terminal de Viña una chica nos acosaba, nos seguía a todos lados molestando diciendo que teníamos que contratar con su empresa una casa o algo así… Cuando logramos huir nos comunicamos con un amigo que se portó de 10, Ernesto de Valparaiso. Nos recibió en su casa disfrutamos de su música (celta con ritmos latinoamericanos), nos presento un lindo grupo Carola, su hermano y dos amigos. Pasamos esa noche con ellos, Tomamos Pisco y cachaca con unos twistos (tostaditas saborizadas, muy ricas). Desayunamos huevo jaja noo, unos mates con los alfajorcitos que nos habían dado en el colectivo. Igual probamos su desayuno con huevos pero al mediodía. Ernesto nos llevo a recorrer Valparaíso, patrimonio de la humanidad, lo que mas me llamó la atención fueron sus alegres casas pintadas y obvio el mar. Nuestro segundo día en Chile lo pasamos en Santiago, la gran ciudad, capital del país. Junto a Omar, Martin y Cote gente muy copada pasamos nuestra tarde y cenamos, luego se nos sumo Tito y nos fuimos todos a carretiar (de fiesta, de joda) tomamos chevechas y nos divertimos. Al otro día Martín tan francés como chileno de corazón, nos llevó a recorrer la ciudad, la pasamos muy bien y descubrimos un Santiago muy city, con su smog, gente y gran transito, en medio de la cuidad hay una par de cerros muy lindos, con mucho verde y un mirador del cual se ve todo santiago, su enorme extensión.
Comimos en La Vega, un lugar super popular, seria como un persa, pero se vende DE TODOOO posta si de todo, desde ropa electrodomésticos usados, ropa usada comida frutas pescado… todoo..
Esa noche cocinamos Martín y yo (en realidad iba a cocinar Lucho con migo pero el paseo de la tarde lo sorprendió con un golpe de calor) macarrón con queso, muy ricos y después cargamos nuestras cosas al auto de Tito y nos fuimos todos a Valparaíso, allí dormimos y al otro dia recorrimos calles muy transitas ya que ese día estaba el festival de carnavales en Chile, había gente de todos lados. Hicimos un asadito de choris y salchichas. Fuimos a la noche a la playa una zona de rocas, muy buen lugar. Entre charla y charla, en medio de las rocas y el sonido del mar Tito y yo nos besamos, fue mi novio hasta el otro día porque ya me volvía a Argentina. Abrazados hasta la casa y compartiendo el sofacama. Igual antes de dormir la pasamos muy buen cantado y con la fantástica Cote quien tocaba muy bien la guitarra y cantaba igual de bien; además no hay que quitarle su lugar a Lucho que igual tocó muy bien y se sumo al coro. Tomamos destornillador con jugo natural, había vino igual para compartir esa hermosa noche a la luz de las estrellas con los buenos amigos que habíamos hecho.
Nos desertamos a las 12.30 almorzamos y depuse nos fuimos a Viña, como había mucha gente nos fuimos a Reñaca, allí nos quedamos a disfrutar todo el día en la playa, volvimos al anochecer, vimos el atardecer en el pacifico: increíble.
Nuestra ultima noche, cenamos, tomamos chevechas, vino y estilo de gaseosa de lima-limón. Por ser nuestra ultima noche salimos a dar la ultima vuelta, pero por separados, los chicos que pasearon por las calles y compartieron un lindo rato; y Tito y yo que nos alejamos de la ciudad y fuimos a la playa, alas rocas a un lugar maravilloso y muy romántico.
Volviendo a la casa para juntarnos con los chicos y ya despedirnos porque nos faltaban 3 horas para que nos tengamos que ir con Lucho a la terminal para volver a Mza; empecé a sentir la nostalgia de dejar atrás mis mini-vacaciones por primera vez sola afuera del país. La nostalgia de dejar a un lindo grupo de gente con la que me había sabido llevar muy bien y me agrado conocer. A demás de ese sabor que dejan los amores de veranos a la hora de partir.
De todos modos ya estoy en Argentina, en este 2008 que recién empieza. Chile, chicos: Gracias por todo!!!!